Rusia: un país de maravillas
El Ballet
Si bien su nacimiento corresponde a Italia, el ballet es un arte que ha encontrado en Rusia su máximo desarrollo y perfección.

De este modo, sus orígenes se remontan al s. XV, donde en la corte italiana hacía las funciones de entretenimiento, gracias en gran parte al elevado número de celebraciones que se realizaban y al mecenazgo como elemento fundamental para la subvención de las escuelas artísticas.

Así pues, se considera a Baltasar de Beauyeulx el padre del ballet entorno al año 1581, cuando dirigió su primera escenificación. Desde esa primera representación han pasado muchos siglos, y durante todos ellos el ballet ha sabido adaptarse a los cambios estéticos de cada época y configurándose como una disciplina artística reglada. Mientras, en el caso de Rusia, éste fue introducido por el zar Pedro el Grande (1672-1725), ql cual lo empleó a modo de propaganda política. Sin embargo, el paso del ballet de la corte al teatro, donde se ha instalado, fue muy breve.

Tanto Moscú como San Petersburgo son consideradas unas de las mayores ciudades culturales del mundo. Por su famoso teatro Bolshoi han pasado un gran número de compañías de ballet, de las cuales la mayoría han triunfado en el resto de Europa adquiriendo un reconocimiento mundial. Ese es el caso del Ballet Imperial Ruso.
Así pues, la pieza de baile que más fama e influencia ha tenido el ballet ruso a escala mundial a sido la reconocida obra "el cascanueces" donde se funde toda la cultura rusa recogida por el fabuloso autor Chaikovsky.
Entre todo este mundo del baile clásico ruso destacan figuras de importantes bailarines como Serguei Diaghilev o Vaslav Nijinsky que han hecho del ballet un arte en todas sus formas, y que han servido de fuente de inspiración para muchos otros que han seguido su camino.



