Taj Mahal: la octava maravilla
Símbolo del amor eterno
El Taj Mahal o ताज महल (hindi) y تاج محل (urdu), es probablemente la obra arquitectónica más conocida del mundo, destino de ensueño, palacio que todo hombre en la tierra desearía poseer. Con el paso del tiempo y gracias a su hermosa historia se le ha denomidado "la arquitectura del amor".
Muchos lo definen como "un sueño grabado al agua fuerte en mármol blanco y prístino es el monumento que no tiene con qué envidiarse y retrata la belleza del amor eterno". Este apasionante palacio fue construido en honor de Mumtaz, la amante de Sajan, y es realmente un homenaje espectacular al espíritu indú de la feminidad, por ello, y porque todas las mujeres desearín tal reconocimiento, el Taj Mahal es el símbolo del amor eterno.
Reconocido por su hermosura artística, este edificio extraordinario con una belleza eterna es el resultado de una combinación singular de pasión y de prodigalidad arquitectural. Construido hace 350 años, todavía conserva su aura romántico que atrae a millones de visitantes.
Toma un matiz diferente durante diferentes horas del día. Es probable que uno haya visto el Taj Mahal 15 veces pero al verlo la decimoséptima vez se lo encuentra diferente. Sea durante la tarde, frente al sol poniente, bajo la luna llena, o sea bajo la luz del sol, cada vez el mausoleo adquiere un acento diferente y cuenta una historia nueva. Fue el recuerdo del amor de un rey para su reina Mumtaz Mahal que era capaz de sugestionar tal monumento y firmar su amor a través del horizonte.
Por esto muchas veces se ha identificado el palacio con el que se relata en Las mil y una noches. Construido enteramente en mármol e incrustaciones de piedras preciosas, el Taj Mahal se constituye como el mausoleo más espléndido jamás concebido.
Por aquella época la capital de la India se encontraba en Agra, la ciudad escogida por los emperadores mogoles para edificar el mausoleo. La importancia histórica del lugar radica en que se constituye como un santuario para la dinastía, ya que es el lugar de nacimiento de la familia real: "Aquí fue donde Babor, el fundador de la dinastía, mando construir el primer jardín persiano en las orillas del río Yamuna. Aquí fue donde su nieto Akbar levanto las murallas altísimas del fuerte rojo. Dentro de estas murallas, Jehangir construyo palacios, cortes y jardines de color de rosa. Sajan lo adorno con mezquitas, palacios y pabellones en mármol incrustada de gemas".
Historia de amor
El nacimiento del mausoleo coincide con la gran época de esplandor y renacimiento de la cultura y el arte hindí, en particular, esta marivillosa pieza pertenece al estilo de arte mughal. El periodo entre 1628 y 1658 en que gobernó Sajan fue el periodo dorado de la arquitectura mogol en la India pues fue durante esta etapa cuando se construyeron la mayor serie de obras arquitectónicas del país. El centro de las miradas de todos estos edificios se coloca en el Taj Mahal.
Con este gran monumento el rey quiso rendir homenaje a su esposa más amada, fallecida durante el parto de su decimocuarto hijo. La intención del rey era construir otro igual al otro lado de la orilla, esculpido en mármol negro en esta ocasión. Un lugar donde él, tras su fallecimiento, podría descansar mirando al de su mujer. Sin embargo, el plan se vio truncado por la traición que acometió su tercer hijo. Así lo relata la siguiente historia de amor:
Impresionado por la belleza de la joven, preguntó el precio del collar de cristal que ella se estaba probando. El mercader, sonriendo, le contestó que no eran cristales sino diamantes las cuentas de aquel collar. La joya valía una fortuna. El príncipe lo pagó y se lo regaló a Arjumand, que de inmediato quedó también enamorada.
Sin embargo, tuvieron que esperar cinco años para unirse en matrimonio, mucho más largos si cabe, debido a que no se vieron en todo ese tiempo. Años después de casarse, cuando el príncipe fue coronado pasó a llamarse Shah Jahan (Emperador del Mundo) y ella Mumtaz Mahal (la Elegida del Palacio).
Pero cuatro años después de ocupar el trono, el emperador sufrió la peor tragedia de su vida: su amada esposa, Mumtaz Mahal, no resistió el parto del decimocuarto hijo y falleció. Shah Jahan, transido de dolor, mandó construir el Taj Mahal para enterrarla, como mausoleo en memoria del amor que se profesaron ambos.
Una vez acabado, el emperador quiso construir otro mausoleo-tumba para él, idéntico al de su esposa pero en mármol negro, al otro lado del río Yamuna, y unir después ambos mediante un puente de oro. Y lo hubiera hecho, si no llega a ser por Aurangzeb.
Aprovechando el estado depresivo y de profunda tristeza en el que estaba sumido el emperador, Aurangzeb, tercer hijo de Shah Jahan, cegado por la ambición traicionó a toda su familia, mató a sus hermanos (excepto a dos chicas) y arrebató el poder a su padre. Después lo encarceló en una torre del Fuerte Rojo de Agra, frente al Taj Mahal, y a las dos hermanas supervivientes en otra.







Juan dijo
cualquier cosaaa
19 Diciembre 2006 | 11:08