Controversia en Tunez
Tunez y el riesgo de otra ocasión perdida
La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información que tuvo lugar entre el 16 y el 18 del pasado mes de noviembre en Túnez, presencio una revuelta paralela Nacino autorizada en oposición al autoritario régimen del actual presidente Ben Alí. Este levantamiento significa el peligro que supone el desaprovechar la oportunidad para los próximos años en el país en el caso de que las naciones influyentes no asuman su responsabilidad con respecto a la famosa brecha numérica.
Se denomina brecha digital o numérica a la diferencia que delimita el acceso a la información de unos pocos condenándo a una buena parte de la población del Sur a no tener acceso a las nuevas tecnologías informativas tipo Internet. En realidad se trata de un problema de solidaridad, en el que los responsables intentan reducir dicha fractura organizando una Cumbre de la información.
Los múltiples servicios y ONG's que rigen la supervivencia en la vida del país, debido a la certeza de las fuertes críticas que existen contra el gobierno de Túnez en lo que respecta a violaciones de derechos humanos, invitan a la celebración del acontecimiento impulsado por las Naciones Unidas para realizar una Cumbre Ciudadana.
Por el contrario, el Gobierno todavía no ha manifestado una opinión favorable a dicho acontecimiento para que se celebre en Túnez, ya que según ha expresado: "busca reflexionar sobre los verdaderos retos de la sociedad de la información y los desafíos que influenciarán ampliamente nuestra vida cotidiana en el siglo XXI".
Amnistía internacional, tras años de denuncia sobre la violación sistemática de los derechos humanos en Túnez, informa que:
"No vamos para hacerle el juego al presidente Ben Alí. Sino para solidarizarnos con las víctimas de las violaciones de los derechos humanos, con los periodistas perseguidos o amenazados. Y tenemos la intención, con esa cumbre paralela, de forzar a que se abra el espacio democrático y se aplique en ese país el derecho humano clave de informarse y comunicar".
Asimismo, dicha Cumbre pretende democratizar la información y la comunicación. Si bien, para ello, es importante que Túnez, como país anfitrión, respete "los principios de la Sociedad de la Información aprobados por todos los gobiernos en Ginebra, entre ellos los que reconocen a la libertad de información y comunicación como un derecho humano básico e innegociable".
Sin embargo por el momento, la celebración se está encontrando con graves problemas, entre ellos el rechazo abierto del gobierno a que tenga lugar en Túnez así como la financiación para el proyecto. Hasta ahora no hay ninguna propuesta concreta sobre cómo se debería financiar esta Comisión. En ese sentido "la Cumbre de Túnez podría reducirse a una ocasión perdida".
Túnez constituye un desafío esencial para esta Cumbre en la cual, a pesar de todo, la sociedad civil planetaria exige jugar un rol motor, activo y altamente propositivo. El derecho humano básico de acceder a la información y de informar espera ser concretado. Por el momento sigue siendo una simple utopía en un mundo y una época locamente contradictorias. Mientras en Suiza o Alemania el 60 % de la población utiliza Internet, en África sólo un habitante cada 118 tiene acceso. En tanto Asia, con el 23 % de la población total mundial, representa un escaso 1% de los utilizadores de ese medio.





